El neoliberalismo es un nuevo sistema de colonización: impone su programa de costumbres y creencias con una violencia radical, y condena al cuerpo colonizado a una vida orientada a alcanzar sus modelos: su juventud, su éxito, su asepsia y su desterritorialización. Como en el antiguo colonialismo, lo último que se pretende es la independencia del cuerpo colonizado, su libertad, y para ello es necesario borrar su memoria y ahuyentar cualquier idea de futuro distinto.
El neoliberalismo es una ficción perfecta, una aplicación impecable de la verosimilitud aristotélica. En La domesticación, unos cuerpos compiten por alcanzar el modelo que les salve de su propio cuerpo: del hambre, la muerte, el miedo, la memoria o la enfermedad. Cuerpos convencidos de que deben convertirse en “verosímiles” y diluirse en el estilo internacional a cambio de sufrir la más actual de las tragedias: la conciencia de protagonizar una cotidianidad construida a base de gestos que destruyen el mundo.
La domesticación es el primer capítulo de Bekristen (Cristianos), una trilogía que resulta de un proyecto iniciado en 2016 en Guinea Ecuatorial y que reflexiona sobre la compasión como necesidad humana, trauma social y fracaso colectivo.